La 51 edición del Festival ha demostrado la buena salud del certamen tras el cumpleaños celebrado el año anterior. La inauguración con la película Suite Habana, de Fernando Pérez, marcó el tono de la celebración al poner el acento en un tipo de cine muy poco convencional, no sólo por sus contenidos sino por su puesta en escena.
El equilibrio entre entretenimiento y compromiso se mantuvo en toda la programación tanto de la Sección Oficial como en Zabaltegi, donde la calidad de las propuestas de Nuevos Directores permitió comprobar que el relevo en el cine internacional está asegurado.
Una de las apuestas más importantes de este año ha sido la consolidación de la nueva sección Horizontes Latinos, una ventana abierta al cine latinoamericano por donde estas cinematografías pueden colarse hasta el corazón de Europa a través de su proyección en Donostia-San Sebastián. Y en este sentido cabe no olvidar el éxito de la cuarta edición de Cine En Construcción, una de las mejores plataformas de apoyo al trabajo que se realiza en América Latina.
El Festival vivió momentos de emoción en las entregas de los Premios Donostia concedidos a tres personalidades distintas y complementarias: la actriz francesa Isabelle Huppert, y los dos actores estadounidenses, el veterano Robert Duvall y el combativo Sean Penn. Otro de los momentos más interesantes fue el reencuentro de los artífices de la película El espíritu de la colmena, homenajeada en el cartel del Festival de este año.
Las tres retrospectivas de la edición número 51 han querido demostrar, también, que el cine puede ser entretenimiento y compromiso a partes iguales. El ácido humor de la comedia de Preston Sturges, quedaba compensado con la inteligente mirada de Michael Winterbottom; mientras que la preocupación por el mundo contemporáneo se ponía de manifiesto en la amplia retrospectiva Entre Amigos y Vecinos, Puerta abierta al Magreb, que nos permitió conocer un cine y unos cineastas normalmente marginados de las salas
comerciales. Todo esto se concretó en unas cifras que evidencian el peso del Festival.
Casi 202.000 espectadores acudieron a ver las 190 películas procedentes de 36 países diferentes que se proyectaron en las 20 pantallas del Festival.1.238 informadores de
568 medios de comunicación de 42 países, entre ellos 45 cadenas de TV, se encargaron de dar cuenta de todo lo que sucedía día a día. Pero también la industria ha encontrado su espacio, como lo demuestra la asistencia de 1.560 profesionales de distintas áreas cinematográficas, incluidos 131 agentes de venta, 189 agentes de compra y 121 distribuidores. La experiencia de este año les anima a continuar en la línea que el Festival viene manteniendo.
http://www.sansebastianfestival.com/2004/asies/index.htm
